28.12.17

El principio del fin de los intermediarios


¿Qué pasaría si los intermediarios ya no fueran necesarios?
Esta fue la idea del informático Nick Szabo,
al dar nacimiento a los smart contracts (contratos inteligentes),
los cuales son instrumentados en soporte digital y codificados de manera que no se requiera acudir a un tercero para lograr su ejecución.

Nick Szabo desarrolló el concepto de los smart contracts en 1994,
pero aún no contaba con la infraestructura tecnológica necesaria:
era necesario contar con una plataforma de transacciones programables y
un sistema financiero que las reconozca.

2009. Aparecen las criptomonedas.
Bitcoin cumple la función de una moneda y garantiza la seguridad e integridad.
Blockchain, es la base de datos compartida que se utiliza como registro de las operaciones.

En esta Base de datos no se puede borrar, alterar o modificar información.

El concepto de smart contracts funciona como un software que, a través de la tecnología de la Blockchain utiliza y registra los datos en un contrato inteligente.
Con estos datos y la programación adecuada, el contrato se ejecuta de forma automática.

Actualmente se requiere la intervención de abogados, y órganos jurisdiccionales para exigir el cumplimiento.
Esto implica gastos y tiempo para las partes.
La idea con los smart contracts es prescindir de los intermediarios (árbitros, abogados, jueces,...), y que los contratos sean auto-ejecutables, de manera autónoma y automática.
De esta forma se simplificaría el proceso y se reducirían costos para el cliente, además de garantizar el cumplimiento del contrato en forma efectiva.

No dependen de autoridades ni intermediarios para lograr su ejecución.
El principio principal se puede comparar con el trabajo de las máquinas expendedoras.
Ejecutan solo las instrucciones que se les dan automáticamente.
Al principio, los activos y los términos del contrato se codifican y se colocan en el bloque de un Blockchain.
Este contrato se distribuye entre los nodos de la plataforma.
Después de que ocurra el desencadenante, el contrato se realiza de acuerdo con los términos del contrato.
El programa verifica la implementación de los compromisos de forma automática.
El contrato no se prestaría a retrasos en cuanto al plazo estipulado de ejecución, ya que la acción se realiza de forma automática.

Gracias al Blockchain, el contrato queda registrado y almacenado en la red.
Esto impide el extravío o robo del documento.

Algo a mejorar es que una vez suscrito el contrato no es posible realizar enmiendas, incluso si las partes están de acuerdo. El programa se ejecutaría automáticamente, de acuerdo a lo estipulado originalmente.



https://www.linkedin.com/pulse/un-mundo-sin-abogados-siglo-xxi-smart-contracts-camila-colombo

https://es.cointelegraph.com/explained/smart-contracts-explained